La piel de la mandarina

Las humildes cáscaras de la mandarina que generalmente desechamos después de tomarlas, son un ingrediente clásico en muchas de las fórmulas de la medicina tradicional china, y especialmente apreciadas las que son añejadas durante varios años.

Cáscaras de mandarina secándose al sol

Cáscaras de mandarina secándose al sol

Aunque su uso suele ser en combinaciones de otros productos de origen vegetal y animal que no son fáciles de conseguir en Europa, si las vamos juntando y dejándolas secar al sol, las podemos usar en la cocina o bien en infusiones.

Es importante que sepamos el origen de las mismas, y que preferentemente usemos la piel de mandarinas que no hayan sido fumigadas con pesticidas, que podemos conseguir en un mercado local o bien en una tienda de productos biológicos. Una vez secas, las podemos guardar para su uso cuando las necesitemos, por ejemplo en los meses del invierno.

Al igual que en otros cítricos la piel es una rica fuente de diferentes compuestos químicos con propiedades medicinales como la famosa hesperidina. Con la piel es tradicional también elaborar licores medicinales.

Cáscaras ya secas listas para almacenar

Cáscaras ya secas listas para almacenar

Meridianos que beneficia: Pulmón, Bazo y Estómago.

Usos: tonificar el qi, eliminar la humedad anormal, como la mucosidad que se genera durante un resfriado. Tonificar el Bazo, mejorar la digestión. etc.

Precauciones: en el contexto de la medicina tradicional china se le suele otorgar una energía cálida al chenpi, lo cual significa que no debemos usarlo cuando tenemos signos de calor anormal, como por ejemplo el rostro enrojecido o la lengua roja. Aunque esto puede ser verdadero en muchos casos, lo mejor es experimentar con uno mismo la cantidad y el efecto que nos produce su uso, por ejemplo en infusiones.

A disfrutar de la infusión

A disfrutar de la infusión

Mas allá del aspecto curativo que indudablemente poseen, personalmente disfruto de agregarlas a las infusiones, especialmente combinadas con jengibre o Sheng Jiang, que también tiene afinidad con los meridianos que menciono más arriba y con el tipo de energía cálida que tiene la piel de la mandarina, y por su sabor ligeramente ácido y  el aroma delicado que emanan cuando intencionalmente las dejo secar en la estufa durante el invierno..Creo aquellas cosas que nos gustan, más allá de sus propiedades terapéuticas, sí generan algo positivo en nosotros mismos, ya nos están ayudando a sentirnos mejor y a sanar.

INFUSIÓN DE JENGIBRE Y CÁSCARAS DE MANDARINA

Una receta sencilla para elaborar con las cáscaras de la mandarina es en infusión: se ralla jengibre junto a las cáscaras y se deja hervir a fuego lento unos 10 minutos. Una variación de esta deliciosa infusión en agregarle un poco de canela en rama cinnamomum verum que también posee un tropismo hacia el pulmón en las ideas tradicionales y una energía cálida Aunque es importante destacar que la canela que se usa en las fórmulas herbolarias chinas guizhi no es la canela en rama sino otro árbol de la familia, pero debido a que no es fácil conseguirla podemos usar la canela normal con un efecto parecido al de el guizhi. En resumen, de la combinación de estas tres substancias obtendremos una infusión de sabor agradable y que nos ayudará a pasar el invierno mejor, y si nos hemos resfriado, ¡alejarlo un poco más rápido!