Ontake vs. zanshin

Usando el ontake como un zanshin

El ontake o bambú caliente es una herramienta versátil que puede ser usada de muchas maneras. Uno de sus usos es similar al del zanshin (que quiere decir trompeta en japonés), con la ventaja añadida que al usar el ontake, agregamos los beneficios de una terapia de calor. La técnica es parecida a la del zanshin, se dan golpecitos suaves y uniformes sobre los trapecios, mientras la mano acompañante se desliza rápidamente sobre la superficie que vamos tratando.

Aparte de ser un tratamiento agradable de recibir, este nos ayudará en casos de fatiga o bien tensión superficial en los trapecios. En términos de medicina china, podríamos pensar en una técnica tonificante.

Retomando la técnica del zanshin de la que deriva este uso particular del ontake, en su libro “Japanese acupuncture: a clinical guide” de Stephen Birch y Junko Ida nos cuentan lo siguiente: “El Ling Shu describe el zanshin teniendo una larga cabeza con una punta afilada que se inserta superficialmente para deshacerse del “calor maligno” en la superficie de la piel. La estructura de la aguja la hace dolorosa y dificultosa para la inserción, en consecuencia su uso en Japón ha tendido a seguir métodos sin punción.” [1]

Me parece importante remarcar este concepto de superficialidad en el tratamiento y el de “calor maligno” al que refiere el Ling Shu, a diferencia de otras herramientas no insertivas como el enshin (ver artículo sobre el enshin) que tienden a efectos más profundos, el zanshin nos servirá para tratar la superficie en casos donde la zona a tratar y el paciente tenga claros indicios de calor.

En definitiva ambas herramientas son útiles, y en algunos casos como cuando tratamos pacientes que tienen problemas respiratorios y el humo de la moxa pueda suponer un problema, el zanshin es una buena opción para desbloquear los trapecios. En mi experiencia, el zanshin ha resultado ser más apropiado en pacientes con signos de calor, y sensación de “qi a contracorriente o rebelde, [2] que presentan contracturas superficiales en el área de los trapecios.. Por el contrario el ontake usado como un zanshin suele ser más apropiado en pacientes con sensación de frío y debilidad, que presenten la zona fría al tacto, lo que generalmente la MTC engloba dentro de los llamados patrones de insuficiencia, término que como muchos practicantes de acupuntura sabrán, no es fácil definir en lengua castellana, ya que estos conceptos traducidos desde los textos clásicos chinos no son equivalentes del todo a los que usamos en las lenguas occidentales. De momento considero estas ideas como parciales y sujetas al cambio y a la posibilidad de que cuando revise este escrito en unos años, otros detalles sutiles o descubrimientos puedan ser agregados al uso de estas magníficas herramientas.

Creo que como terapeutas debemos estar abiertos a la posibilitad que nuestros pacientes muestren signos contradictorios y nuestro trabajo consiste en encontrar una solución adecuada para cada uno de ellos. .En resumen, es el contexto que nos llevará a usar una herramienta u otra, siendo ambas útiles tanto si practicas acupuntura japonesa o bien MTC. Como todas las habilidades manuales, la práctica continuada nos llevará a mejorar la habilidad del uso de estas herramientas y a sentirlas como una extensión de la manos, tal como sucede por ejemplo, con la práctica durante muchas décadas de un instrumento musical.

Como paciente si recibes este tratamiento, lo que puedes esperar es que, ¡tus hombros cansados se sientan aliviados! Durante los últimos 5 años el ontake sigue siendo uno de los tratamientos que mejor me ayudan a conectar con pacientes que a veces tienen miedo a las agujas o simplemente necesitan un tratamiento más suave. La belleza de los métodos japoneses, tal como sucede en otros campos del arte japonés, reside en la idea que menos es más, y que esos estímulos mínimos pueden ser tan efectivos a nivel clínico como intervenciones más agresivas que causan molestias, algo que cada día es menos frecuente, incluso en China.

[1] Este libro no es fácil de conseguir porque no ha habido re-ediciones y los que están a la venta en amazon, muchas veces a precios exorbitantes, son parte del stock remanente de la edición original de 1998. La traducción del texto en Inglés es a mi cargo.

[2] Ver definición de qi rebelde en este artículo de G. Macciocia.

Lámparas TDP: el calor que cura

Las lámparas TDP son un tipo de terapia de infrarrojos que usamos en acupuntura y que nos ayudan a tratar diversas dolencias, entre ellas las musculoesqueléticas, al promover la circulación sanguínea y aminorar los procesos inflamatorios en el organismo. Aunque no hay demasiada literatura sobre este tipo de terapia en español, aquí os dejo un artículo con detalles sobre su historia, beneficios y usos, así cuento cómo las suelo usar con mi pacientes:https://cuppingresource.com/tdp-lamp/

En el vídeo que acompaña este texto podréis ver cómo las he usado con una paciente en particular y que ejemplifica alguna de las formas de uso de esta maravillosa herramienta terapéutica.

Breve descripción de su uso terapéutico en una paciente en una sesión:

Ante todo cabe remarcar, que mientras uso las lámparas suelo hacer muchas otras cosas, como moxibustión, o diferentes técnicas acupunturales según requiera el caso. La idea es mostrar la versatilidad de su uso en clínica, y si bien aquí las he usado conjuntamente con agujas, se pueden usar perfectamente sin ellas, como es común en algunos países de Asia, donde hay clínicas dedicadas exclusivamente a esta terapia.


En primer lugar las usamos para tratamiento local de una inflamación que restringe parcialmente el movimiento de antepulsión del hombro, decido puntuar usando el punto “ashi” más reactivo en la zona implicada y la zona refleja en la muñeca de acuerdo a la teoría de las zonas reflejas de la mano que propone la manopuntura coreana y dejé una aguja corta de estilo coreano en el punto más reactivo. Las lámparas TDP se dejaron unos 10 minutos. Tras retirar las agujas volvimos a comprobar la movilidad del hombro, y la paciente notó una mejora considerable.


En segundo lugar las usé conjuntamente para la tonificación de los puntos shu dorsales (la imagen no sale en el vídeo), con agujas retenidas en la espalda usando una técnica llamada chishin. Para finalizar su uso las dejamos unos minutos más en la planta de los pies, ya apagadas, para aprovechar el calor residual y a su vez “descender el qi” hacia la planta de los pies.

La piel de la mandarina

Las humildes cáscaras de la mandarina que generalmente desechamos después de tomarlas, son un ingrediente clásico en muchas de las fórmulas de la medicina tradicional china, y especialmente apreciadas las que son añejadas durante varios años.

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nutrición y medicina china

Que tu medicina sea tu alimento, y el alimento tu medicina." Hipócrates

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Si tuviera que recomendar un libro que sintetiza la aplicación práctica de los principios de la medicina china a la nutrición consciente, sin duda recomendaría este bello libro, “Sanando con alimentos integrales” de Paul Pitchford, que aparte de ser el extenso trabajo de una vida, también es una excelente fuente de consulta para comprender mejor las conexiones entre la nutrición científica moderna y una tradición holística como la medicina china, antes de la revolución cultural del siglo XX.

Si estás comenzando una transición dietética hacia el vegetarianismo o el veganismo, ¡este es un libro de lectura obligada! O si por ejemplo te interesas por los alimentos integrales o las algas, aquí aprenderás cúando consumirlas, o cuándo no. Por otro lado siendo el autor un vegano estricto durante muchas décadas, sus ideas son respetuosas con quien no sostiene el veganismo como dieta, a la par que critica la actitud de muchas personas en el supuesto “camino espiritual” que llevan una dieta refinada y carente de nutrientes verdaderos.

Hay que destacar que más allá de su posición favorable al veganismo, no cae en la religiosidad que caracteriza a gran parte del movimiento, y reconoce que los productos de origen animal son necesarios en determinadas condiciones de “deficiencia”, como sensación de frío o debilidad generalizada, condiciones de salud que paradójicamente en la práctica clínica de la acupuntura parecen afectar más a los pacientes practicantes del veganismo que a los que no lo son.

En mi experiencia personal este libro me ayudó hace ya más de una década a realizar cambios personales importantes en mi dieta, y después de haber experimentado en mí mismo esos cambios positivos, puedo decir que las ideas que guiaron a los antiguos practicantes de la medicina oriental, contenían un amplio conocimiento del ser humano, que a la vez es muy práctico.

Hoy en día estas ideas pueden parecer extrañas a determinado público condicionado por el cientificismo que alimenta los artículos que se publican en revistas y periódicos en torno a la nutrición, ya que asumir que un alimento es algo más que carbohidratos o proteínas a veces  parece difícil. No es que no lo sean,  pero quienes tengan la curiosidad de investigar sobre la superficie, verán que también otros matices sutiles existen en los alimentos, elecciones que hacemos también de manera natural, al elegir frutas y zumos en verano y sopas en invierno por dar un ejemplo muy simplificado.

En resumen, un libro fascinante que merece la pena tomarse el trabajo de leerlo de manera pausada y volver a consultarlo cuando sea necesario. Para quienes estén familiarizados con los conceptos básicos de la medicina china o el ayurveda la lectura será bastante más fácil que para quienes se inician en los conceptos de cinco fases, deficiencia o exceso, etc. Así y todo es de lectura amena y accesible al gran público.

El enshin

Enshin de acero inoxidable.

¿ Qué es una aguja enshin ?

El enshin es un tipo de aguja que no se inserta en la piel y que es descrita por el  Ling Shu teniendo una punta redonda, con forma de huevo y que se usa frotándose sobre la piel.

¿ Para qué sirve ?

Para deshacerse del qi maligno, que se aloja en los músculos a cierto nivel de profundidad y para promover la circulación de qi y sangre en áreas del cuerpo que puedan manifestar vacío, es decir sensación de falta del fluir de fuerza vital, zonas del cuerpo frías, etc.

Un uso clínico sencillo:

Aunque personalmente he experimentado con este tipo de agujas en diferentes partes del cuerpo, como por ejemplo en el interior del antebrazo, sobre el meridiano del pericardio para inducir un estado de calma, otro uso clínico relativamente común en adultos, es la realización de largos movimientos fluidos sobre la espalda (meridiano de la vejiga) a fin de tonificar y promover la circulación de qi y sangre en la zona.

 

Cómo sujetar el enshin y su técnica:

El enshin queda en diagonal sobre la palma de la mano y se sujeta con el pulgar. Lo más importante a mi entender es que los movimientos de la mano sean armónicos, como si se tratase del fluir de una ola sobre el área seleccionada. Si queréis saber un poco más sobre esta herramienta recomiendo la lectura de Japanese Acupuncture: A Clinical Guide de Steven Birch y Junko Ida,  uno de los pocos libros que detalla el uso de estas herramientas en la práctica clínica moderna.

Conclusión:

Una herramienta de fácil aplicación que ayuda a promover el movimiento de la sangre y el qi en el cuerpo. También es una excelente opción de tratamiento para las personas que tienen miedo a las agujas de acupuntura, o personas sensibles a la punción. Aunque en apariencia al utilizar estas herramientas, lo que sucede es poco, al tratarse de un estímulo superficial, bien aplicada es un herramienta poderosa que puede inducir cambios positivos en pocos segundos y que podemos cuantificar en el pulso, el tono muscular, los cambios del qi, etc.

Okyu, el arte de lo pequeño

El okyu es una forma de micro-moxa (terapia de calor) consistente en pequeños conos de la hierba artemisa vulgaris en su forma más refinada, que generalmente tienen el del tamaño de un grano de arroz. Aunque a veces pueden ser más grandes o aún más pequeños según las diferentes tradiciones de practicantes de esta terapia. La moxa se enciende con una varilla de incienso y se dejan quemar de manera completa o parcial sobre la piel usando agua para fijar el cono o una pomada especial llamada shiunko., que en su uso original es un ungüento usado para las quemaduras.

Una de las características de esta singular tradición de moxa japonesa, es que a diferencia de la acupuntura, que tiene un fundamento teórico en la medicina tradicional china, esta es mayoritariamente una técnica empírica, con sus propios puntos “vivos”, que es donde se aplican los conos y se dejan quemar. Aunque también se usan algunos puntos de acupuntura famosos como Estómago 36 o Intestino Grueso 11 entre otros.

El uso clínico de este tipo de terapia varía mucho de un practicante a otro, habiendo algunos de ellos que la usan como una terapia única o bien en mi caso, como un complemento de la acupuntura.

Uno de los usos relativamente comunes del okyu en la práctica de la acupuntura japonesa moderna, es para el tratamiento del insomnio y otros trastornos del sueño, dejando quemar varios granos en el centro del talón, en un punto llamado shitsumin. (ver las fotografías)

Aunque no es fácil llegar a dominar esta técnica, con el tiempo las manos van aprendiendo el arte de enrollar los conos sin apretarlos mucho, para que no quemen y así producir una sensación poco invasiva en la piel.

Si aún no has probado esta técnica, pruébala ¡Te encantará!