Okyu, el arte de lo pequeño

El okyu es una forma de micro-moxa (terapia de calor) consistente en pequeños conos de la hierba artemisa vulgaris en su forma más refinada, que generalmente tienen el del tamaño de un grano de arroz. Aunque a veces pueden ser más grandes o aún más pequeños según las diferentes tradiciones de practicantes de esta terapia. La moxa se enciende con una varilla de incienso y se dejan quemar de manera completa o parcial sobre la piel usando agua para fijar el cono o una pomada especial llamada shiunko., que en su uso original es un ungüento usado para las quemaduras.

Una de las características de esta singular tradición de moxa japonesa, es que a diferencia de la acupuntura, que tiene un fundamento teórico en la medicina tradicional china, esta es mayoritariamente una técnica empírica, con sus propios puntos “vivos”, que es donde se aplican los conos y se dejan quemar. Aunque también se usan algunos puntos de acupuntura famosos como Estómago 36 o Intestino Grueso 11 entre otros.

El uso clínico de este tipo de terapia varía mucho de un practicante a otro, habiendo algunos de ellos que la usan como una terapia única o bien en mi caso, como un complemento de la acupuntura.

Uno de los usos relativamente comunes del okyu en la práctica de la acupuntura japonesa moderna, es para el tratamiento del insomnio y otros trastornos del sueño, dejando quemar varios granos en el centro del talón, en un punto llamado shitsumin. (ver las fotografías)

Aunque no es fácil llegar a dominar esta técnica, con el tiempo las manos van aprendiendo el arte de enrollar los conos sin apretarlos mucho, para que no quemen y así producir una sensación poco invasiva en la piel.

Si aún no has probado esta técnica, pruébala ¡Te encantará!